Reformar las instituciones: más democracia, menos complejidad
Las instituciones europeas están inmersas en un debate crucial sobre su funcionamiento y su futuro. La multiplicidad de órganos -Parlamento, Consejo, Comisión, Tribunal de Justicia, Banco Central- hace imprescindible una reforma fundamental para simplificar los procesos, hacer más claras las decisiones y garantizar el acceso de los ciudadanos a la información y la expresión. Los informes institucionales y los expertos reclaman una mayor autonomía estratégica y una auténtica rendición de cuentas ante los ciudadanos, sobre todo en la gestión de la transición ecológica, el clima y la innovación social. La Izquierda Europea insiste en la necesidad urgente de una gobernanza transparente, en la que el interés general prime sobre los intereses privados o nacionalistas.
Transparencia financiera y control democrático
El Tribunal de Cuentas, el Fiscal Europeo y el Defensor del Pueblo desempeñan un papel central para garantizar el uso de los recursos públicos: la transparencia, la protección de datos y la lucha contra el fraude son prioridades clave. Reforzar el control democrático sobre los presupuestos y la gestión financiera de la UE es un requisito fundamental para construir una Europa solidaria. Los actores de izquierda defienden el principio de que cada institución debe rendir cuentas a todos los ciudadanos, al tiempo que promueve la inclusión, la gestión sostenible y el respeto de los derechos.